domingo, 13 de enero de 2008

EL FINAL DE UNA CUPULA DE IZQUIERDA

O la historia aun no contada de la incapacidad política

Nunca seré izquierdista de café, mi crítica acerada, cual saeta irreverente, solo surca los aires en busca de un incierto blanco, o negro, ¿por qué no?, pero si no lo encuentra que sirva, por lo menos, como intento de señalar algún simple atajo por donde otros más diestros dirijan sus pasos en busca del camino que nos lleves a la verdad. Cuando no, me conformo con sembrar duda, no certeza.
En verdad, lo mió no debiera ser la simpleza de tirar dardos, pero al tener que hacerlo debo tratar de llenarlos de filigranas multicolores, para que, alegremente, intenten llegar a su destino, quizás sirvan de acoyunta para la utopía, a lo mejor… a lo mejor.
El imperio no duerme, siempre urdes planes para intentar enterrar el movimiento de izquierda; lo infiltran, lo dividen, y con sutileza corrompen o compra a muchos, luego, estos, por su falta de entereza en lo predicado, son tragados definitivamente por el sistema que objetaron. Otros no fueron ganado literalmente, pero, al no poder ganar la batalla contra sus frustraciones, yacen dormido en brazos del desengaño y no se dan cuentas que un fantasma recorre América.
No es casual el papelito que el imperio le pone a un Molina Morillo, otrora componente del campo progresista, contra Venezuela, o las últimas divisiones de izquierda, la imposibilidad de agrupar a toda la izquierda en un solo partido y las formaciones de las últimas siglas, dizque de izquierda. ¡Hasta un foro internacional para definir lo que ellos entienden debe ser la izquierda!, a lo cual, lógicamente tienen derecho. Así, meneando la colita, dicen presente los que siempre atienden al silbato del imperio.
En este país, el que contó con dos dedos de frente fue de izquierda, o de una forma, u otra, estuvo ligado a ella. Eso es parte de nuestra herencia y debe llenarnos de orgullo, pues, eso, por si solo, es garantía de que la izquierda volverá por su fuero.
Eso solo es una parte del problema, lo otro es más embarazoso; quien en nuestro país decidió apostar al arranque del proyecto de izquierda tiene que pensar, hoy por hoy, en la cesación, forzada, o no, de lo fundamental de la cúpula de esa izquierda. Solo así, creo, podemos calcular los próximos pasos a dar en la reorganización de la misma.
¿Por qué así? Porque esa cúpula no supo ponerse en la posición que la historia le exigía en el momento dado. Fracasaron y parecen algo más que retranca en el proceso de desarrollo de una izquierda eficaz y que sepa pensar. Por eso es que se sigue cometiendo barbaridades, como si el agua que nos mandaron a buscar no es para cocer los víveres que necesita este pueblo.
La izquierda dominicana debe conformar un militante con deposición de recatar la mística del comunista, la moral comunista, la disciplina del comunista. El prototipo de lo que es un verdadero revolucionario se disipó en el largo camino de las quiméricas disquisiciones de una izquierda que hace tiempo perdió su razón de ser en los parámetros tradicionales que le han impresos sus viejas direcciones.
Es loable lo de Chaljub Mejía; hizo un paréntesis para dar paso a un equipo que parece muy equilibrado y que quizás, el tiempo dirá la ultima palabra, pueda ser parte del surgimiento de un posible y futuro liderazgo de izquierda, que sea capaz, serio, sereno e inteligente. Manuel Almonte Salazar parece ser muestra de esa estirpe anhelada.
Sin embargo, no podemos decir lo mismo de Narciso, Fidelio Despradel, Iván Rodríguez, Almanzar y otros.
El primero no tiene ni idea de cuando perdió la perspectiva, se desgasta y sin darse cuenta lo sacan de su grupo original.
El otro, sin nunca poder contar con una armadura orgánica, persiste en librar combates Quijotesco que solo anidan en su mente.
El afán presidencialista de Almanzar ya es una obsesión que no solo lo daña a él sino al conjunto de la izquierda. Iván se ha desperdiciado en unas siglas que al parecer solo sabe hacer maniobras fallidas.
En meses pasados, durante una asamblea del Foro Social Alternativo en la cooperativa de maestro, observé con gran tristeza y decepción el espectáculo montado por Narciso, Fidelio e Iván en la mesa de debate; uno anotando los turnos, otro llevando el acta y el otro de moderador. ¡No jodáis ombe! Y lo peor es que los presentes se lo dejaron meter friíto. Luego con la suspensión de la llamada cumbre de izquierda Narso se destapa afirmando que habían derrotados al gobierno en su plan de colarse como de izquierda y progresista. ¡Barbarazo!
Semanas atrás, Fidelio Despradel, haciendo gala de un escalofriante ejercicio mental, se destapa con la siguiente lindeza: “El presidente Leonel Fernández no es un demagogo ni mucho menos una persona superficial…” Bueno,…cuando leí eso en el periódico Hoy del 16/8/07 me dije, ¿qué busca éste con un juicio tan descabellado?, ¿Será ingenuidad? ¿Es que no se da cuenta que en plena campaña electora esto es visto como tomar partido por la reelección?
¿Qué Leonel no es demagogo? ¿Y como actúa antes la ultima de las dos Huelgas del FSA, constituidas en verdaderos plebiscito contra el gobierno? Comprando a falsos sindicalistas empresarios del transporte e ignorando las demandas planteadas.
¿Qué Leonel no es demagogo? ¿Y cómo se llama el nombramiento de Fefita “la grande” como ayudante de la presidencia, cuando ella misma dice que no sabe que se hace en ese cargo? ¡Fefita cree que eso es un cargo! ¿Y el nombramiento de Tito Hernández, junto a toda su familia y decenas más de tránsfugas Reformista, Perredeista, ex izquierdista…? ¿Y darle mil pesos del erario público a quien se deje poner un afiche de Leonel Fernández en su vehiculo, no es ser demagogo? Y Charlabandido, para ser más claro.
¿Cómo llamará el amigo Fidelio la política de vender la imagen en la prensa nacional e internacional de un supuesto desarrollo tecnológico sin llegar a descubrir la energía eléctrica? ¡Gobierno digital! Solo en este país se habla de una babosada así.
Otra cosa que Fidelio debiera aclarar, ¿la inteligencia de Leonel es haber llegado a palacio en un cepillo y ahora andar en yipeta? ¿Es hacer de la política un mercado de pulga? ¿O hacer más millonarios en 7 años que Balaguer en12? ¿Escamotearle el triunfo a Danilo con los dineros del pueblo? ¿O hacer cada día más millonario a Diandino con un metro que nadie le ha pedido y que según el mismo Leonel solo servirá para ir a comer chicharrones a Villa Mella?

Fidelio, eso no es inteligencia, esa es la habilidad del tigueraje, la capacidad para delinquir, la mentira al servicio de la ruindad política.
En fin, y pa, no jaitailo camarada, Fidelio debiera aclarar, ¿cómo se llama usar sus dineros, los míos y los del pueblo para crear una capa morada multimillonaria pequeño- burguesa con el fin de darle continuidad social y económica al PLD?
Ojala el amigo Fidelio no escriba la segunda parte de esa proterva apología de Leonel como prometió.
Ya está bueno de las chácharas de esa vieja y anquilosada cúpula de izquierda. Cúpula que se cree predestinada y no admite que siempre ha sido su amante el desatino, la intolerancia, el celo ultra izquierdista, el terror a no ser ellos quienes digan la ultima palabra. Son ellos los causantes de las divisiones de la izquierda dominicana. En lo único que se han puesto de acuerdo es en la predisposición para dividir e inculcar ese mal en el alma de muchos de sus dirigidos.
El pueblo y la base de la izquierda desean con toda el alma la construcción de un solo partido del pensamiento de izquierda.
Llego el momento de la jubilación de esa vieja cúpula de izquierda, de hacerla a un lado. En la FR iniciamos con ese cometido, solo hay que erradicar las malas influencias heredadas.
Conformarnos con ser simple referente de izquierda es un crimen que nuestros hijos no nos perdonaran.
Una nueva generación de dirigentes de izquierda con visión e inteligencia política está compelida a dar un paso al frente para con denuedo y honestidad trabajar por la conformación de un solo partido para la revolución dominicana.
Es ahí el gran desafió de la izquierda hoy.

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